
Consumo masivo cayó 18 por ciento anual en la primera mitad de agosto
Supermercados y autoservicios padecieron ya una nueva disminución en sus ventas. Lejos de poder aferrarse a datos objetivos y reales, apelan a "la esperanza" en las fiestas y en la "mejora" salarial.
Durante los primeros once días de agosto, el consumo en supermercados marcó una caída del 18% en comparación con el mismo período del año anterior. El año 2024 “ya está perdido”, habían vaticinado los empresarios del sector. Ahora, lejos de aferrarse a parámetros reales, le rezan al último trimestre del año, las festividades de fin de año y una posible "mejora" en los ingresos salariales.
Estrategias sin éxito
A pesar de las estrategias corporativas implementadas para estimular el consumo, como cuotas sin interés y descuentos a través de billeteras virtuales, el repunte esperado no se concretó. Las promociones no lograron revertir la caída en las ventas. Además, los supermercadistas señalaron que las listas de precios entregadas por los proveedores estaban “lejos” del 3,2% de inflación registrado en el rubro Alimentos y Bebidas no alcohólicas. A pesar de los precios en torno al 2%, no se observó una mejora significativa en las ventas.
La caída en el consumo de productos básicos
En junio, algunos empresarios observaron un leve repunte en el consumo de alimentos básicos, pero la tendencia no se mantuvo. Los números de julio mostraron una caída del 16,1% en supermercados y autoservicios independientes, acumulando una baja del 9,6% en el año. Los datos de Scentia destacaron un descenso del 25,5% en la categoría “Impulsivos” (golosinas, alfajores y postres), seguido por “Bebidas con Alcohol” con una caída del 25,2% y “Sin Alcohol” con un 23,7%. Otros rubros, como “Higiene y Cosmética” y “Desayuno y Merienda”, también mostraron disminuciones significativas.
Impacto en productos de segunda necesidad
El impacto en el sector de electrodomésticos y artículos para el hogar resultó particularmente preocupante, con bajas superiores al 50%. Esta caída no solo afectó la rentabilidad, sino que también influyó en la estabilidad de precios de otros productos, como el arroz.
El año perdido: proyecciones para el verano ¿y mientras tanto?
Con la vista puesta en el verano, los supermercadistas intentarán recuperar parte de las pérdidas acumuladas durante el año. Tres factores clave motivan esta estrategia: las festividades de fin de año, la Navidad y una posible recuperación en los ingresos salariales. Según el último informe de la consultora Suramericana, los salarios privados mostraron un crecimiento en junio, pero aún estaban muy por debajo de los niveles pre-pandemia. Al mismo tiempo, el empleo asalariado formal privado continuó cayendo, lo que podría afectar aún más el poder adquisitivo de los consumidores y la negociación paritaria.