
El Gaula ayudó a los paramilitares a desaparecer a un profesor universitario: la confesión del teniente Flover Torres ante la JEP
De acuerdo con el testimonio de Torres ante la JEP, habrían confundido al profesor con el guerrillero alías Peter. Imagen de referencia - crédito Carlos Ortega/EFE (Carlos Ortega/)El teniente (...
De acuerdo con el testimonio de Torres ante la JEP, habrían confundido al profesor con el guerrillero alías Peter. Imagen de referencia - crédito Carlos Ortega/EFE (Carlos Ortega/)
El teniente (r) Flover Argeny Torres, ex subcomandante del Gaula Policial de Barranquilla, hizo una confesión inédita ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Según La W, en su declaración Torres explicó en detalle su participación, junto con las Autodefensas y miembros del Gaula Militar del Atlántico, en la desaparición y asesinato del profesor Jorge Freytter Romero, docente de la Universidad del Atlántico.
Este crimen ocurrió el 28 de agosto de 2001, en un periodo donde los sindicatos y profesores eran fuertemente perseguidos por el Bloque Norte de las AUC.
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Torres proporcionó un relato detallado del secuestro de Freytter, que fue orquestado por paramilitares bajo el mando de Carlos Arturo Romero, alias Montería, en colaboración con sargentos y soldados del Gaula Militar. Según Torres, “El secuestro fue perpetrado por paramilitares (...) en alianza con integrantes del Gaula Militar del Atlántico”, indicando que Freytter fue trasladado a una bodega perteneciente a Enilce López conocida como ‘La Gata’, en la vía 40 de Barranquilla. En este lugar, Freytter fue torturado brutalmente, bajo la sospecha errónea de que era el guerrillero alias Peter.
Durante su testimonio, Torres aclaró que “se cometieron todo tipo de aberraciones en su contra, porque creían que era un guerrillero”, detallando que Freytter fue torturado hasta el punto de perder un ojo y, finalmente, asfixiado con una bolsa plástica. Esta equivocación se produjo porque, según Torres, los paramilitares y el Gaula Militar confundieron a Freytter con un miembro del frente 19 de las Farc.
De acuerdo con el mismo medio de comunicación, Torres reveló que su primera instrucción de intervenir vino del sargento Laborde, que era su enlace con las AUC. En su declaración, Torres recordó que Laborde “ya había hablado con alias Moncho, quien había confirmado que tenían en su poder a alias Peter”. Sin embargo, resultó que Freytter no era alias Peter, y, a pesar de ello, continuaron con la tortura para tratar de obtener información sobre supuestos nexos de las Farc con la Universidad del Atlántico.
Con la confesión de Torres, sería la primera vez que se puede hablar de colaboración policial con las AUC. Imagen de referencia - crédito ColprensaAl proseguir con su testimonio, Torres mencionó que un error fatal llevó a la muerte del profesor debido a una asfixia accidental. “Le habían puesto la bolsa plástica y no había aguantado y había fallecido por ahogamiento”, señaló Torres. Este error fue posteriormente confirmado por los agentes Julio César Pacheco Bolívar y Germán Sáez Cuesta, que estaban presentes durante el procedimiento criminal.
En una parte crucial de su confesión, Torres explicó que tras darse cuenta de la equivocación, los implicados intentaron justificar el incidente al decir que “la persona secuestrada pudo haber tenido relación con algún hecho de la muerte de un suboficial del Ejército”. Añadió que incluso después de la tortura, Freytter no proporcionó ninguna información sobre presuntos vínculos guerrilleros en la universidad.
Este testimonio de Flover Argeny Torres es la primera vez que un agente del estado acepta responsabilidad directa en el asesinato de Jorge Freytter Romero, lo que representa un eslabón perdido previamente en la investigación del caso.
Otros detalles del asesinato de Freytter
Según Torres, el cuerpo del docente fue trasladado y abandonado en la carretera entre Barranquilla y Santa Marta, donde fue ultimado.
La confesión detalla que Torres, acompañado por los agentes Julio César Pacheco y Germán Sáez, alias Montería, y Rafael Mariano Silvera, transportaron el cadáver en un vehículo hasta la zona conocida como Palermo. Allí, el agente Pacheco disparó a la cabeza del profesor Freytter para asegurarse de su muerte, dejando el cuerpo en el lugar antes de regresar a Barranquilla.
“Se decidió que lo mejor era abandonarlo a las afueras de la ciudad y lo llevaron en el carro hasta la vía que conduce al municipio de Ciénaga (Magdalena) estando allí en un paraje, se bajó Pacheco, junto con alias Montería y Sáez, trasladaron el cuerpo a la zona verde y en ese momento Pacheco sacó una pistola y le propinó un disparo para asegurarlo porque a él ya lo había visto”, narró el teniente Flover que iba en otro vehículo.
Según Torres, el objetivo era abandonar el cuerpo para no dejar rastros del homicidio. Imagen de referencia - crédito Carlos Ortega/EFE (Carlos Ortega/)Torres afirmó ante la JEP que la decisión de abandonar el cuerpo se tomó para evitar dejar rastros del homicidio. También se mencionó la posible colaboración de informantes de las AUC dentro de la Universidad del Atlántico, quienes habrían suministrado información que condujo al secuestro del profesor Freytter.
Otro testimonio ante la JEP provino del teniente Rafael Mariano Silvera, condenado por su participación en el crimen. Según Silvera, recibió instrucciones de Torres para acompañar a Montería y a los policías en la eliminación del cuerpo del profesor, al que se refirieron como “un encarte con un guerrillero”.
Según Mariano Silvera, una vez se termino con el crimen y la desaparición del cuerpo, los implicados se fueron a “descansar” a sus casas.