
Luciano Galfione: “El Gobierno le baja los impuestos a los chinos y deja caer la producción nacional”
El presidente de la Fundación Pro Tejer advirtió que el sector textil atraviesa uno de sus peores momentos por la caída del consumo interno y la apertura indiscriminada de importaciones.
El ingeniero Luciano Galfione, presidente de la Fundación Pro Tejer, trazó un panorama sombrío para la industria textil argentina. En diálogo con Radio La Torre, aseguró que la combinación de pérdida del poder adquisitivo, tarifas elevadas y apertura irrestricta de importaciones está llevando al sector a una situación límite.
“La caída del consumo interno golpea fuerte a un bien esencial como la indumentaria. Si a eso le sumamos que el Gobierno nacional bajó aranceles y eliminó controles a las importaciones, especialmente de productos terminados, el impacto sobre nuestra producción es devastador”, señaló.
Galfione subrayó que, en los últimos años, el sector invirtió más de 1.400 millones de dólares en ampliación y modernización de plantas, alcanzando niveles de productividad “comparables o mejores que en cualquier lugar del mundo”. Sin embargo, advirtió que “por más tecnología que tengamos, no decidimos el tipo de cambio, las tarifas ni los costos logísticos. Y en este contexto, con la apertura importadora, es imposible competir”.
El dirigente sostuvo que las decisiones de política económica están “favoreciendo a productores de países que no enfrentan los problemas estructurales de la Argentina” y que, en consecuencia, muchas empresas hoy solo buscan “mantener abiertas sus plantas el mayor tiempo posible” para preservar el empleo.
“La industria es parte de la solución. Argentina necesita más campo, más minería, más petróleo y más industria. Con el 50% de pobreza que tenemos, no podemos darnos el lujo de cerrar fábricas. Tenemos todo para producir: tecnología, materias primas y personal calificado. Lo que falta es decisión política”, concluyó.